La Sección Iberoamericana se crea en junio de 1923, pero no conocemos su composición al no haber localizado ninguna fuente de prensa sobre las elecciones a Secciones de junio de 1923 (para el curso 1923-1924). El diario La Voz de 19/06/1923, pág. 4, comenta que se ha constituido la Sección Iberoamericana y su primer acto fue nombrar presidente a Nicolás Mª de Urgoiti, pero este rechazó la oferta debido a sus muchas ocupaciones. Más adelante, en El Sol de 27/07/1923, pág. 4, en un artículo sobre La Rábida se comenta que ha sido elegido presidente en lugar de Urgoiti el Sr. Balbas Capo. Una noticia de El Debate de 22/08/1923, pág. 5, comenta que ha inaugurado sus tareas la Sección Iberoamericana, cuya secretaría desempeña Antonio Gómez Izquierdo.
Según el Reglamento del Ateneo, la elección de cargos para las mesas de Secciones se verifica anualmente durante el mes de junio para ejercer durante el curso académico siguiente.
La Sección de Ciencias Económicas se crea en 1930, pero no se ha localizado ninguna fuente de prensa sobre la elección de sus cargos en este primer curso 1930-1931. El diario La Libertad de 1/06/1930, pág. 3, publica que la Sección de Ciencias Económicas ha dado principio a su actuación con la lectura de una moción acerca de las responsabilidades contraídas por la Dictadura en el orden económico y financiero, debida al publicista Blas Vives.
Según el Reglamento del Ateneo, la elección de cargos para las mesas de Secciones se verifica anualmente durante el mes de junio para ejercer durante el curso académico siguiente.
Dramaturgo, poeta y novelista español.
Nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) el 28 de octubre de 1866. Fue hijo de Ramón del Valle Bermúdez, periodista y académico de la Real Academia de la Historia, y Dolores Peña Montenegro. Tras la muerte de su padre y abandonar sus estudios de Derecho en Santiago de Compostela, se trasladó a México en 1892.
En 1895, tras su regreso, publicó Femeninas, su primer libro. Ese mismo año se trasladó a Madrid, donde se integró en los círculos intelectuales de la capital, iniciando una trayectoria que lo convertiría en una de las figuras más relevantes de la literatura española del siglo XX. En 1907 contrajo matrimonio con la actriz Josefina Blanco, con quien tuvo cinco hijos: Concepción, Carlos, Mariquiña, Jaime y Ana María Valle-Inclán Blanco.
Su producción literaria puede dividirse en dos grandes etapas estilísticas: una primera etapa de carácter modernista a la que pertenecen las Sonatas —Sonata de otoño (1902), Sonata de estío (1903), Sonata de primavera (1904) y Sonata de invierno (1905)—, así como el poemario Aromas de leyenda (1907). Posteriormente desarrolló una estética propia, el esperpento, caracterizada por una visión crítica y deformada de la realidad, cuyo máximo exponente es Luces de bohemia (1924). Entre sus obras más destacadas figuran también Divinas palabras (1919), Comedias bárbaras (1923) y la novela Tirano Banderas (1926).
Durante la Segunda República desempeñó distintos cargos culturales vinculados al ámbito teatral y mantuvo una presencia activa en la vida intelectual española de la época. En 1932 fue nombrado Conservador General del Patrimonio Artístico por Manuel Azaña. En 1933 fue designado Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma, ciudad en la que residió un año; posteriormente, debido a su delicado estado de salud, regresó a España.
Falleció en Santiago de Compostela el 5 de enero de 1936.
- Etapa como ateneísta:
Fue socio del Ateneo de Madrid con el número 9.207. El primer registro de Valle-Inclán en las listas de socios data del 26 de octubre de 1920. No obstante, existen referencias documentadas de su presencia y actividad en el Ateneo desde 1907, fecha a partir de la cual mantuvo una estrecha relación con la institución, que fue uno de los principales espacios de su vida intelectual y desempeñó un relevante papel para el desarrollo y difusión de su obra.
Su participación en la vida del Ateneo fue especialmente significativa en el ámbito literario. Intervino de forma habitual en conferencias, lecturas y actos, y ejerció en tres ocasiones el cargo de presidente de la Sección de Literatura.
Fue elegido presidente del Ateneo de Madrid en 1932, cargo que desempeñó durante la Segunda República y que constituye el principal hito institucional de su trayectoria ateneísta. El 29 de enero de 1935 fue nombrado socio de mérito.
La importancia de su figura en la historia del Ateneo fue reconocida posteriormente por la propia institución, que en 1988 creó la Cátedra Valle-Inclán y en 1991 publicó un volumen homenaje dedicado al autor, consolidando así su presencia en la memoria institucional.