Poeta, escritor, abogado, catedrático y académico español.
Nació en Madrid el 1 de enero de 1874. Cursó estudios de Derecho y Filosofía y Letras, graduándose como abogado en 1896 y como doctor en Letras al año siguiente. En 1898 obtuvo por oposición la cátedra de Retórica y Poética, desempeñando su labor docente en distintos institutos de enseñanza secundaria en Teruel, Soria, Burgos, Córdoba y Toledo, hasta incorporarse al Instituto Cardenal Cisneros de Madrid, donde ejerció como catedrático durante los últimos años de su carrera.
Compaginó la enseñanza con una intensa actividad literaria. Inició su trayectoria poética con Prometeo (1895), obra prologada por Emilio Ferrari, a la que siguieron títulos como Aves de paso (1904), con prólogo de Jacinto Octavio Picón; Cancionero (1909), Musa castellana (1911), De mi cercado (1912), El abogado del Diablo (1915) y Aún hay sol (1925), entre otras obras. Su producción, de carácter fundamentalmente lírico, se mantuvo vinculada a la tradición poética decimonónica y estuvo influenciada por el poeta Gaspar Núñez de Arce, a quien profesó una profunda admiración, manteniéndose al margen de las corrientes vanguardistas de su tiempo.
Fue nombrado académico correspondiente de la Real Academia Española en la provincia de Córdoba en 1907 e ingresó como académico de número el 1 de febrero de 1920 para ocupar el sillón T, vacante tras el fallecimiento de Eduardo Hinojosa y que había pertenecido cuarenta y cuatro años antes a Núñez de Arce. Su discurso de ingreso, titulado Lo inconsciente y lo voluntario en las obras literarias y poéticas, fue seguido por la intervención de Francisco Rodríguez Marín, encargado de darle la bienvenida a la Academia.
Falleció en Madrid el 12 de octubre de 1932.
- Etapa como ateneísta:
Fue socio del Ateneo de Madrid con número 6213. Su trayectoria en la institución estuvo ligada a la Sección de Literatura, en la que desempeñó distintos cargos de responsabilidad entre 1895 y 1898, ocupando de forma sucesiva el cargo de secretario cuarto, tercero y segundo.
Participó de forma activa en la vida cultural de la Docta Casa, interviniendo en conferencias, veladas literarias y recitales poéticos organizados por la institución.