Fotógrafo francés.
Nació en Garchizy, un pequeño pueblo de la región de Borgoña (Francia) el 23 de julio de 1816. Era hijo de Jean Laurent y de Claudine Minier. En 1843 se trasladó a Madrid, donde sería conocido como Juan Laurent, empezó trabajando como jaspeador en el establecimiento de Antonio Geandroet. Un año después, su nombre pasó a formar parte de la denominación comercial del negocio, Laurent, Geudroud y Compañía, en la que trabajó hasta 1857.
En 1855, inició su actividad como fotógrafo, probablemente de forma autodidacta, y a mediados de 1856 adquirió el antiguo estudio fotográfico de Charles Clifford, situado en una azotea del número 39 de la Carrera de San Jerónimo. Desde allí desarrolló una de las trayectorias profesionales más relevantes de la fotografía española del siglo XIX. En 1857, contrajo matrimonio con María Emilia Daillencq y Saffort, cuya hija, Catalina Melina Dosch Daillencq, fruto de un matrimonio anterior, heredaría el negocio en 1881.
El establecimiento alcanzó gran popularidad por la calidad de sus retratos. Por su estudio pasaron personas de todas las clases sociales y , en 1861, fue nombrado «Fotógrafo de S. M. la Reina». Además de su faceta como retratista, Laurent diversificó su actividad hacia la fotografía de monumentos, paisajes y reproducciones de obras de arte. Recorrió gran parte del territorio peninsular documentando ciudades, monumentos y colecciones artísticas, creando un gran archivo fotográfico que comercializó mediante catálogos publicados desde 1861, lo que lo convirtió en uno de los comerciantes más influyentes de la España de su tiempo.
A principios de la década de 1860, inició la reproducción fotográfica de las pinturas del Museo del Prado, convirtiéndose en uno de los principales difusores del patrimonio artístico español dentro y fuera del país. Paralelamente destacó por su interés en la innovación técnica. Trabajó con el procedimiento del colodión húmedo sobre placas de vidrio e incorporó los avances técnicos más relevantes de la fotografía de la época. Asimismo, junto al fotógrafo José Martínez Sánchez, desarrolló el denominado papel leptográfico, un procedimiento que mejoraba la calidad y estabilidad de las copias fotográficas.
En 1863, comenzó a utilizar la firma J. Laurent y C.ª, tras asociarse con su yerno Alfonso Roswag. En 1873 creó la sociedad junto a su hijastra Catalina Melida Dosch y Manuel Sánchez Rubio y, un año más tarde quedó registrada oficialmente el nombre de la compañía. Desde entonces combinó la realización de nuevos trabajos fotográficos con la gestión y explotación comercial del extraordinario archivo de negativos reunido durante décadas.
En 1881, se le otorgaron las medallas de la Orden de Isabel la Católica y de la Orden de Carlos III. Ese mismo año decidió retirarse, cediendo la dirección del establecimiento a su hijastra Catalina Dosch y a Alfonso Roswag, aunque la firma continuó utilizando su nombre hasta finales del siglo XIX.
Falleció en Madrid el 24 de noviembre de 1886.
Su producción constituye uno de los testimonios fotográficos más importantes de la España decimonónica. El archivo de Laurent y sus sucesores se conserva en el Archivo Ruiz Vernacci del Instituto del Patrimonio Cultural de España.